Al que tenga sed

Al que tenga sed (60)

{jcomments on}

EL RÍO NO PUEDE SANAR LAS CIÉNAGAS Y LOS PANTANOS

EL RÍO NO PUEDE SANAR LAS CIÉNAGAS Y LOS PANTANOS

Ez. 47:11-12 Pero sus ciénagas y sus pantanos no serán sanados; quedarán para salinas. Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles para comida. Sus hojas no se marchitarán ni faltará su fruto, sino que cada mes darán nuevo fruto, porque sus aguas fluyen del santuario. Y su fruto será para alimento, y sus hojas para sanar.

Ezequiel 47:8 dice que el río fluye hacia el mar oriental. Según el mapa, este mar es el mar Salado, el mar Muerto. Por el fluir del río que procede de la casa, el agua salada del mar Muerto será sanada. Esto quiere decir que la muerte será engullida por la vida. Cuando hay un fluir de vida rico y profundo en una iglesia local, la vida engullirá mucha muerte. Sin embargo, si el fluir no está presente en una determinada localidad, esa iglesia se convertirá en un "mar muerto" lleno de sal. Pero si el fluir del río está presente, la mortandad será engullida por la vida y, entonces, el "mar muerto" será vivificado. Aunque el mar Muerto y los lugares secos pueden ser vivificados y la muerte puede ser engullida por la vida, los pantanos no pueden ser sanados (v. 11).

Los pantanos son lugares que ni están secos ni en ellos fluye el agua. Ya que consisten parte de lodo y parte de agua, los pantanos no están ni completamente inundados ni completamente secos. Un pantano representa una situación en la que prevalece la transigencia. Esto significa que siempre que hay una situación en la que se ha transigido, hay un pantano. Jamás debiéramos vernos involucrados en una situación que es un "pantano". (Estudio-vida de Ezequiel, págs. 330-331)

El Señor Jesús reprendió a la iglesia en Laodicea por ser tibia y no ser ni caliente ni fría. Él le dijo a los que estaban en Laodicea que debían ser fríos o calientes, pero no tibios. Él también les dijo que si ellos permanecían tibios, Él los vomitaría de Su boca (Ap. 3:15-16). Ser tibio es encontrarse en una situación en la que se ha transigido, o sea, estar en un pantano. Nuestra postura con respecto a la iglesia tiene que ser absoluta…Si toma la postura que corresponde al terreno de la iglesia, tiene que hacerlo de manera absoluta. Debe ser frío o caliente, pero no tibio. Ser tibio equivale a estar en un pantano…Es posible para alguien estar en la vida de iglesia, pero aun así no entregarse a ello de manera absoluta. Tal persona es un pantano.

Ni siquiera el Señor mismo puede sanar un pantano. Un pantano es un lugar neutral, un lugar a medio camino, un lugar donde se ha transigido. Ciertos santos no están ni en Babilonia ni en Jerusalén, sino en un lugar a mitad de camino entre Jerusalén y Babilonia Esto significa que están en un pantano e, incluso, que son un pantano.

Debemos estar de manera absoluta en el fluir o permanecer en tierra seca. Si permanecemos en una situación "pantanosa", el Señor no podrá hacer nada con nosotros. Es muy fácil meterse en un pantano, pero es muy difícil salir de allí. La iglesia tiene que ser un lugar de entrega absoluta. Por tanto, para la vida de iglesia nosotros debemos ser absolutos.

Si usted está en el recobro del Señor, entonces permanezca en el recobro de manera absoluta, no a medias. Regrese por completo de Babilonia a Jerusalén. Si se detiene a mitad del camino, se convertirá en un pantano y no tendrá ningún fluir, ni siquiera un hilo de agua; más bien, tendrá apenas el agua suficiente para hacerlo "pantanoso". Usted será un pantano, y un pantano no puede ser sanado. A lo largo de todos mis años en el recobro del Señor, jamás he visto que un pantano fuese sanado.

En Apocalipsis 22:11 el Señor Jesús dijo: "El que comete injusticia, cometa injusticias todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía". Aquí vemos que el Señor desea y exige nuestra entrega absoluta. Tenemos que aprender a ser absolutos. Si somos absolutos, estaremos en el fluir; y este fluir no será apenas un hilo de agua, sino un río en el que se pueda nadar. Entonces todo aquello adonde llegue este río vivirá. (Estudio-vida de Ezequiel, págs. 331-332) (Día 4 de la Palabra Santa para el avivamiento matutino del Estudio de Cristalización de Ezequiel, Watchman Nee - Witness Lee, LSM)

Mas información acerca de la iglesia en Padre las Casas, llámenos al fono (45)2732732 - 88078475 o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

También puede visitar nuestra fanpage   https://www.facebook.com/iglesiaenpadrelascasaschile

Le animamos a valorar este artículo (Las estrellitas, arriba a su izquierda)

Leer más ...

Jehová los llama con un silbido y los reúne

Jehová los llama con un silbido y los reúne

Zacarías 10:8-12 revelan más aspectos en cuanto a la amorosa visitación del Señor a Israel. El versículo 8 dice: “Yo los llamaré con un silbido y los reuniré, porque los he redimido; / y se multiplicarán como antes se multiplicaron”. El Señor no nos llama con un silbido estridente, sino con un silbido suave y agradable, como el canto de los pájaros. A menudo en nuestro avivamiento matutino, el Señor nos llama con un silbido y nos reúne con Él.

Los versículos 9 y 10 dicen: “Los sembraré entre los pueblos, y en tierras lejanas se acordarán de Mí; / vivirán con sus hijos y volverán. / Yo también los traeré de la tierra de Egipto / y los recogeré de Asiria; / los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano; / y no habrá sitio para ellos”. El pueblo del Señor ciertamente se multiplicará. Creo que veremos muchos nuevos creyentes en las iglesias locales. Esto será una verdadera multiplicación conforme a la nueva manera.

El versículo 12 concluye: “Y Yo los fortaleceré en Jehová, / y andarán en Su nombre, / declara Jehová”. Aquí Yo se refiere a Jehová, lo cual indica que Jehová fortalecerá a Su pueblo en Sí mismo. Luego, ellos andarán en Su nombre. Estar en el nombre de una persona equivale a ser uno con la persona que es la realidad de dicho nombre. Estar en el nombre de Dios equivale a ser uno con Dios en nuestro diario andar al mantener nuestro vivir, andar y todo nuestro ser en el nombre de Dios.

Todo el capítulo 10 habla de la amorosa visitación de Dios. Debemos percatarnos y recordar que esta visitación es, en realidad, la venida de Cristo. Conforme a mi experiencia, puedo testificar que cuando disfrutamos la amorosa visitación del Señor, nuestra situación es exactamente como la del pueblo de Dios descrita en este capítulo. A menudo, después que hemos disfrutado tal amorosa visitación, nuestra situación cambia. Al visitarnos, Él nos anima a que busquemos más bendiciones. Somos pequeñas ovejas, pero después de Su amorosa visitación, nos convertimos en caballos (v.4). Nosotros no somos muy valientes ni fuertes, pero después de la amorosa visitación del Señor con Su tierno contacto, somos fortalecidos de modo que llegamos a ser caballos de majestad en la batalla. A la postre, el Señor nos fortalece en Sí mismo a fin de que andemos en Su nombre. (Extracto del mensaje 10 del Estudio-vida de Zacarias por Witness Lee, LSM)  

Mas información acerca de la iglesia en Padre las Casas, llámenos al fono (45)2732732 - 88078475 o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

También puede visitar nuestra fanpage   https://www.facebook.com/iglesiaenpadrelascasaschile

Le animamos a valorar este artículo (Las estrellitas, arriba a su izquierda)

Leer más ...

MANANTIALES, FUENTES Y ARROYOS

MANANTIALES, FUENTES Y ARROYOS

Lectura bíblica: Dt. 8:7; 11:11, 12; Ef. 3:8; Jn. 4:14; 7:37-39; 2 Co. 6:8-10; Fil. 4:12, 13

Deuteronomio 8:7 Porque Jehová tu Dios te lleva a una buena tierra: a tierra de arroyos de aguas, de manantiales y de  fuentes , que brotan en valles y montes;

Vamos a seguir considerando la excelencia de la buena tierra. La tierra es buena en muchos aspectos. Vimos que es buena en su amplitud y en su altitud. Ahora llegamos al asunto más importante: las inescrutables riquezas de la tierra. La tierra es buena por sus riquezas inescrutables. Es buena en su amplitud, es buena en su elevación y trascendencia y es buena en sus inescrutables riquezas.

En primer lugar, es rica en cuanto al agua. La tierra es buena por las riquezas del agua. Todos nos damos cuenta de cuán importante es el agua para nuestra vida. Creo que podemos vivir varios días sin comer, pero apenas podemos vivir un solo día sin beber. Necesitamos el agua casi más que cualquier otra cosa. Todos los días necesitamos el agua. Si sólo me dieran a beber agua, podría dejar de comer tres días. Pero apenas podría dejar de beber ni siquiera un día.

Deuteronomio dice que la tierra es buena en cuanto al agua. Escuche todas las expresiones que se usan: “una tierra de arroyos” —lo cual quiere decir una tierra llena de corrientes de aguas— y una tierra de “fuentes y manantiales” (8:7). ¿Sabe usted qué diferencia hay entre fuentes y manantiales? En la versión de Darby dice que es una tierra de fuentes y hondos manantiales. Quisiera dar un ejemplo: Supongamos que tenemos un pozo. Donde hay un pozo, siempre hay un manantial. Bien abajo, en el fondo del pozo hay un manantial que alimenta al pozo. El agua brota de ese manantial y llena el pozo, y el pozo llega a ser la fuente o las aguas profundas. Luego, de esas aguas profundas, fluye un arroyo. Así que tenemos el manantial, luego el agua profunda que es la fuente, y finalmente el arroyo.

El manantial, las aguas profundas y los arroyos. Hermanos y hermanas, ¿cuál es el significado de estas aguas? Para saber la respuesta podemos acudir directamente a la Palabra del Señor. El Señor dijo que el agua que El da será en nosotros una fuente de agua que saltará para vida eterna. Estas aguas tipifican varias clases de suministro de la vida de Cristo. La vida de Cristo como nuestra provisión es semejante a las diferentes clases de aguas.

El Señor nos dijo que del interior de los que creen en El, correrán ríos de agua viva (Jn. 7:38). ¿Qué es esto? Es el suministro de la vida de Cristo como agua viva. Si usted considera cuidadosamente sus experiencias, se dará cuenta de que en un aspecto Cristo es muy espacioso e inagotable, y en otro, Cristo es trascendente y está en los cielos. Luego, si lo considera con más precisión, se dará cuenta de que el suministro de la vida de Cristo es exactamente como agua viva en su interior. Muchas veces tiene sed, pero no una sed física sino espiritual. Cuando se acerca sediento al Señor y tiene contacto con El, experimenta cierta sensación interior. Siente un refrigerio; siente que ha sido rociado. Cuando tiene sed, significa que su espíritu, su hombre interior, está seco. Pero al tener contacto con el Señor Jesús, muy pronto sentirá que ha sido rociado y su sed será saciada. Esa bebida lo refrescará más que cualquier bebida física. Después, si tiene más y más contacto con el Señor, tocándolo momento tras momento, no sólo sentirá que ha sido rociado, sino que también desde su interior fluirá una corriente de agua.

Tal vez me pregunte qué significa que una corriente de agua fluya desde su interior. ¿No ha tenido usted experiencias así? Cuando está seco y sediento en el hombre interior, se acerca al Señor, tiene contacto con El y siente un refrigerio. Entonces, al tocarlo más, no sólo se siente rociado de agua refrescante, sino que queda lleno, lleno de agua. Creo que al encontrarse con algún hermano, dirá: “¡Aleluya!” ¿Qué es esto? Es una corriente de agua que fluye desde su interior. Más tarde, en la noche al llegar a la reunión, llegará cantando, y llegará rociado. De inmediato ofrecerá una alabanza o una oración, que será como una corriente viva que fluye desde su interior. Todos los hermanos y hermanas sentirán que han sido rociados con su oración. Puede decirles: “Hermanos, ¡Cuán bueno es! Pero esto es sólo un arroyo. ¿Saben que hay un manantial dentro de mí, y no sólo un manantial, sino una fuente de aguas profundas? Estoy lleno de agua, así que algo está fluyendo de mí”.

Ahora usted puede entender. Tenemos un manantial, una fuente y un arroyo. El manantial es el origen, la fuente es el almacenaje, y el arroyo es el fluir. Tenemos el origen, el almacenaje y el fluir; el manantial, la fuente y el arroyo.

Creo que usted tiene algunas experiencias de esto, pero es una lástima que tenga poca comprensión espiritual acerca de estas cosas. No puede expresarlo; no puede prorrumpir en una alabanza apropiada de este manantial vivo, esta fuente profunda, y este arroyo que fluye. ¡Oh!, si entendiera esto, creo que su alabanza al Señor en las reuniones mejoraría mucho. Exclamaría: “Señor, ¡cuánto te alabo! ¡Hay un manantial dentro de mí! ¡Y de este manantial brota una fuente de aguas profundas! ¡Señor, cuánto te agradezco! No sólo tengo un manantial y una fuente, sino que de esta fuente fluye un arroyo; y no uno solo, ¡sino que muchos arroyos fluyen de mí! ¡Señor, cómo me riegan y me refrescan! Estos ríos de aguas vivas siempre están fluyendo desde mi interior, y estoy aquí para regar a otros”.

En esta tierra no sólo hay un arroyo, sino muchos arroyos; no sólo un manantial y una fuente, sino muchos manantiales y muchas fuentes. ¿Qué quiere decir esto? A veces cuando usted se encuentra rodeado de problemas y dificultades, usted se pone en contacto con el Señor y recibe algo de El. Experimenta al Señor que es un manantial, una fuente y un arroyo en su prueba. ¿Qué clase de manantial, qué clase de fuente, y qué clase de arroyo son éstos? ¿Se les puede poner un nombre? Creo que se les puede dar muchos nombres. Algunas veces usted lo experimenta a El como manantial de gozo, otras veces como manantial de paz y otras veces como manantial de consuelo. Otras veces lo experimenta como una fuente de amor, una fuente de gracia o una fuente de luz. En otras ocasiones Cristo es un arroyo de paciencia, un arroyo de humildad, o un arroyo de tolerancia en usted. Por lo tanto, vemos que hay muchos manantiales, muchas fuentes y muchos arroyos. Hay muchas clases de suministración celestial.

Desde el año 1950 he visitado Manila casi todos los años, quedándome allí varios meses. Los hermanos me han alojado siempre con una familia cuyos miembros son personas de edad avanzada; así que, por supuesto se sienten con más libertad de hablar conmigo que la mayoría de los jóvenes. Un día en 1953, después de que ministré, cuando llegamos a la casa, una de las hermanas mayores me dijo: “Hermano, ¿puede decirnos cómo es posible que tenga tantas cosas que decir? Hablándole con franqueza, cuando vino por primera vez en 1950, me quedé asombrada con los mensajes. En aquel entonces pensé que en la próxima ocasión sus mensajes serían más pobres. Pero noté que la segunda vez que vino, su ministerio fue más rico, y que usted tenía aún más que impartir. Luego pensé: ‘La tercera vez que venga, ya se le habrá agotado; no tendrá nada que decir’. Pero para gran sorpresa mía, la tercera vez que vino su ministerio fue aún más rico que las dos primeras veces. Esta es su cuarta visita, y después de escuchar su mensaje esta noche, no puedo expresar cuán rico es. Puede decirme por favor, ¿cómo consigue todas estas cosas para hablar?”

¿Sabe usted qué le contesté? Le dije: “Es muy sencillo, hay dentro de mí un arroyo que está conectado con el manantial celestial. Este manantial nunca podrá agotarse. Cuanto más sale el agua viva, tanto más entra el fresco suministro. Cuanto más hablo, más tengo para decir. Si dejo de hablar, cesa el fluir. Este arroyo está fluyendo todo el tiempo”.

Una vez se me acercó un hermano y me preguntó: “Hermano, ¿cómo puede retener tantas cosas en su mente? He notado que cuando ministra, no tiene un bosquejo en frente. ¿Cómo es que puede recordar todo?” Le dije: “Hermano, no tengo una mentalidad maravillosa. No puedo recordar tantas cosas. Pero sí tengo un arroyo dentro de mí. Cuando empiezo a hablar, este arroyo fluye de mí”. Luego me preguntó: “¿Cuánto tiene en su interior?” Le contesté: “No sé, hermano; no lo puedo determinar. En más de treinta años, nunca se me ha agotado. Me es un poco difícil repetir un mensaje”. Hay una corriente, un arroyo de ministerio.

Este es sólo uno de los muchos arroyos. Hay un río de sabiduría, uno de entendimiento, uno de luz, uno de amor, uno de consuelo, uno de paz, uno de gozo, uno de oración, uno de alabanza. ¿Cuántos arroyos tiene dentro de usted? No sé cuántos hay dentro de mí, ni tampoco sé cuánto hay en cada arroyo. Si tan solo mantenemos nuestro contacto con el Cristo vivo, ¡eso es realmente maravilloso! Podemos amar a otros como un arroyo de agua viva que fluye. Nuestra paciencia siempre fluye como un río, y regamos a otros.

¡Qué Cristo tan admirable tenemos! ¡Qué fuente tan maravillosa! En un aspecto comprendemos que El es espacioso. En otro, nos damos cuenta de que es trascendente. En este aspecto, que acabamos de describir, El es rico en agua. (Extracto del capítulo 4 del libro El Cristo Todo-inclusivo por Witness Lee, LSM)  

Mas información acerca de la iglesia en Padre las Casas, llámenos al fono (45)2732732 - 88078475 o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

También puede visitar nuestra fanpage   https://www.facebook.com/iglesiaenpadrelascasaschile

Le animamos a valorar este artículo (Las estrellitas, arriba a su izquierda)

Leer más ...

Andad alrededor de Sión, y rodeadla, recorred sus palacios

Dios es nuestro Dios para siempre
y nos guía hasta la muerte

“Andad alrededor de Sión, y rodeadla; contad sus torres. Considerad atentamente sus murallas, recorred sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera” (vs. 12-13). Las torres y las murallas sirven para pelear contra el enemigo a fin de proteger la ciudad, y los palacios son la morada del rey. Todo esto hace referencia a las funciones de la iglesia. Deberíamos andar alrededor de la iglesia, contar sus “torres”, considerar atentamente sus “murallas” y recorrer sus “palacios” para poderlo contar a la generación venidera.

“Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos guiará hasta la muerte” (v. 14). Aquí vemos que Dios es nuestro guía. Nuestra vida humana es un viaje, y nosotros somos turistas que no saben a dónde van ni cómo llegar a destino. Necesitamos un guía, y nuestro guía es Dios mismo. El continuará guiándonos hasta que muramos y vayamos al paraíso.

¿Dónde experimentamos a Dios como nuestro guía? El es nuestro guía en la iglesia, tanto en la iglesia universal, el Cuerpo de Cristo, como en las iglesias locales. Nosotros no sabemos cuál será nuestro próximo paso, pero El está dirigiendo nuestros pasos. Nosotros no sabemos a dónde ir, pero El nos está guiando a nosotros los turistas en nuestro viaje por la vida humana. Puesto que Dios continuará guiándonos hasta la muerte, no tenemos de qué preocuparnos. Más bien, debemos simplemente disfrutar Su presencia, guía y dirección.

La guía de Dios es un aspecto del disfrute de Dios en la ciudad. Este disfrute se tiene por medio de Cristo, en Cristo y con Cristo, en la iglesia y en las iglesias locales, es decir, en la iglesia universal como el Cuerpo de Cristo y en las iglesias locales como las expresiones del Cuerpo.

En los salmos 46—48 Dios es nuestro refugio, nuestro escondedero y nuestro guía. El Dios que disfrutamos a través de Cristo, en Cristo y con Cristo en la iglesia y en las iglesias locales es nuestro refugio, escondedero y guía. ¿Lo ha experimentado usted y lo ha disfrutado a El de esta manera? Actualmente nuestra experiencia tal vez sea limitada, pero le agradecemos al Señor por los nuevos “retoños” y “ramas” de la experiencia de Dios que tenemos en Cristo, las cuales están brotando. Que todos podamos aprender a disfrutar a Dios en Cristo en la iglesia y en las iglesias locales.

Hasta ahora, en nuestro estudio-vida, hemos abarcado cuarenta y ocho salmos. ¿En cuál salmo quiere usted permanecer? ¿Estará en el salmo 1 ó disfrutará a Cristo en el salmo 2, salmo 8, salmo 16 y salmos 22—24? El Cristo que disfrutamos en el salmo 23 es el Pastor, el que está pastoreándonos en la casa de Dios, la iglesia local. Finalmente, cuando somos edificados, fortalecidos y expandidos, la iglesia se convierte en la ciudad, el reino de Dios, donde el Rey gobierna y reina.

Los Salmos indican que primeramente necesitamos experimentar a Cristo. Luego Cristo nos guiará a la iglesia local para disfrutar a Dios. En calidad de casa, la iglesia es el hogar de Dios, el lugar donde Dios mora. En calidad de ciudad, la iglesia es el reino de Dios, el lugar donde El gobierna. Cuando la iglesia, la casa, es agrandada se convierte en la ciudad: el reino para el gobierno y reinado de Dios. En la iglesia como la casa, disfrutamos a Dios en el aspecto de Su morada. En la iglesia como la ciudad, disfrutamos a Dios en el aspecto de Su gobierno y reinado. Este es el disfrute de Dios en Cristo que tenemos en la iglesia y en las iglesias locales. (Extracto del Estudio-vida de Salmos mensaje 22 por Witness Lee, LSM)

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475  

o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

También puede visitar nuestra fanpage  https://www.facebook.com/iglesiaenpadrelascasaschile

Leer más ...

PREPARAR A LAS PERSONAS PARA QUE RECIBAN A CRISTO

Mateo 3:3 dice: “Pues éste es aquel de quien se habló por medio del profeta Isaías, cuando se dijo: ‘Voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad Sus sendas’”. Este versículo revela que Juan el Bautista era uno que preparaba el camino del Señor y que enderezaba Sus sendas. Preparar el camino del Señor y enderezar Sus sendas, es cambiar la perspectiva de la gente, es hacer volver sus pensamientos al Señor y enderezar sus corazones; es hacer que cada senda y avenida de sus corazones sean enderezadas por el Señor por medio del arrepentimiento a causa del reino de los cielos (Lc. 1:16-17). Juan el Bautista preparó el camino y enderezó las sendas, lo cual indica que el camino era áspero, con muchos montes y valles. En algunos lugares era muy bajo y, en otros, muy alto. Pero Juan vino y preparó el camino, allanando los montes, llenando los huecos y haciéndolo todo muy liso y llano. Juan también enderezó las sendas, las cuales eran muy torcidas. El hecho de que Juan preparara el camino y enderezara las sendas significa que Su ministerio tocaba la mente y el corazón.

Considere usted su vivir pasado, antes de ser salvo. ¿No tenía sendas ásperas en su interior? Ciertamente, el camino de su mente tenía muchos montes y valles. Antes de que yo fuese salvo, experimentaba muchos altibajos en mi mentalidad. Nada era liso. Además, en los carriles de nuestros pensamientos, emociones, voluntad y los deseos de la misma, había muchas curvas. Un día decíamos que nuestra esposa era un ángel; al día siguiente decíamos que era el diablo. Esto indica que nuestras emociones son torcidas. Antes de arrepentirnos, todas las sendas en nuestro interior eran torcidas; nada era liso.

Cuando Juan el Bautista vino, mandó a las personas que se arrepintieran. El arrepentimiento genuino prepara el camino y endereza las sendas. Antes de arrepentirme, mi mentalidad era “áspera”. Pero, por la misericordia del Señor, el día en que me arrepentí todo mi ser interior se volvió “liso”. Desde aquel tiempo, cada avenida, cada carril y cada senda de mi ser ha sido enderezada. Esto nos prepara para recibir al Señor. Esto es preparar el camino del Señor y enderezar Sus sendas. La manera de preparar a otros para que reciban al Señor es llevarlos al arrepentimiento.

Parece que Juan el Bautista decía: “Hijos de Israel, vosotros estáis muy lejos del Señor. Vuestra mente es un camino áspero, y vuestras emociones, vuestra voluntad y vuestro deseo son sendas torcidas. Necesitáis arrepentiros y enderezar cada senda en vuestro interior para que el Señor entre”. Cuando muchos oyeron las palabras de Juan, se arrepintieron, y sus caminos fueron preparados y sus sendas enderezadas. Como resultado, el Rey logró entrar. Esto es el arrepentimiento verdadero, el cual prepara el camino para que el Señor, el Rey, entre. Puedo dar testimonio de que en este camino preparado y en estas sendas enderezadas constantemente disfruto al Señor. Mi camino está preparado, el Señor está andando en mí, y en las sendas enderezadas el Señor Jesús siempre está conmigo. Esta es la manera de prepararnos para recibir a Cristo el Rey. (Extracto del Estudio-vida de Mateo capitulo nueve, por Witness Lee, LSM)

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475  

o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

Leer más ...

EL REY ME HA METIDO EN SUS CAMARAS

EL REY ME HA METIDO EN SUS CAMARAS

Cantar de los Cantares 1:4 dice: Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino; con razón te aman

“El rey me ha metido en sus cámaras”. Las cámaras son el lugar secreto (Sal. 91:1), Sus habitaciones. No llevaremos a una persona a nuestras cámaras, a menos que tengamos una amistad muy profunda con ella; por eso, cuando el rey la lleva a sus cámaras, manifiesta el comienzo de la comunión y la revelación. En las cámaras ella disfruta una comunión que era desconocida hasta entonces; además, ella ve algo que no había visto antes.

El hecho de que sea un rey indica que antes de conocer al Señor como nuestro amado, debemos conocerlo como nuestro Rey. Una vida de consagración siempre precede a una vida de amor, y una experiencia de satisfacción siempre ocurre después de un acto de consagración. “El Rey me ha metido en sus cámaras”. Ella lo ha conocido como su Rey, mas ahora el Rey le mostrará la experiencia de entrar en las cámaras.

Aquellas que están con la doncella pueden levantar sus cabezas, y el futuro se les abrirá. No hay límite en su futuro. Una vez que se tiene la experiencia de las cámaras, la esperanza abunda en una vida de amor. Ellas saben que el que comenzó la buena obra, la perfeccionara (Fil. 1:6). Por lo tanto, ellas dicen: “Nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino”. Estas son palabras para el futuro. La experiencia presente las llena de esperanza para el futuro.

“Con razón te aman” debería traducirse: “Te aman con rectitud”. Esto significa que su amor proviene de una buena conciencia (1 Ti. 1:5).  

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475  

o escribanos en la pestaña azul a su izquierda

Leer más ...

UN CACHORRO DE LEÓN QUE VENCE A LOS ENEMIGOS Y UN LEÓN Y UNA LEONA DESCANSAN EN LA VICTORIA

Un cachorro de león vence a los enemigos
y un león y una leona descansan en la victoria

Genesis 49:9 dice: “Cachorro de león, Judá; de la presa subiste, hijo mío”, y el versículo 8 declara: “Tu mano en la cerviz de tus enemigos”. Debemos ver el cuadro descrito aquí. El león vive en los montes. Cuando él busca alguna presa, baja del monte. Mientras acecha su presa, se agazapa. Después de atrapar a su presa, la lleva consigo al monte. Por tanto, las palabras: “De la presa subiste, hijo mío”, indican que el león sube al monte para devorar su presa. Después de comerla, el león no se agazapa, sino que se recuesta, se echa. Esto indica que después de comer su presa, queda satisfecho y se recuesta para descansar.

Debemos aplicar este cuadro a Cristo. Primero Cristo era el león joven que se encorva esperando su presa. Después de atraparla, El la lleva cautiva a los cielos donde la disfruta. Esto nos recuerda Efesios 4:8, donde dice: “Subiendo a lo alto, llevó cautivos a los que estaban bajo cautiverio”. Los que estaban bajo cautiverio fueron la presa de Cristo. Ahora, después de disfrutar la presa que El capturó, queda satisfecho y descansa en los cielos. En otras palabras, esto significa que Cristo está sentado ahora en el trono en los cielos. No obstante, según la poesía del versículo 9, después de devorar Su presa, El quedó satisfecho y se recostó para disfrutar Su descanso.

¿Ha visto usted alguna vez tal visión o experimentado a tal Cristo? ¿Ha experimentado usted a Cristo como a un cachorro de león? ¿Lo ha conocido como el león satisfecho que se recuesta para descansar? Hace años, cuando yo era joven, me trastornaban muchas clases de enemigos. Pero un día vi que mis enemigos ya se habían convertido en una presa para mi Cristo. Mi ira, mis problemas, mis debilidades y los demás enemigos fueron la presa de Cristo. El fue a la cruz y los cautivó, y en resurrección llevó a los cielos a quienes estaban bajo cautiverio, para deleitarse. Ahora que está en los cielos, El ha dejado de luchar; El está recostado. Está reclinado descansando, y yo le experimento como el león que reposa. El se reclina, y yo también descanso. ¿Por qué debería yo estar molesto por algo? Lo único que necesito es disfrutar a este Cristo victorioso, satisfecho y reposado.

Yo conozco la condición de los hermanos y hermanas, especialmente la de los jóvenes. En el mensaje anterior, ustedes descubrieron que son Leví. Sin embargo, es posible que la semana pasada, hayan sido perturbados por algún enemigo. Quizá un enemigo se infiltró por medio de su compañero de cuarto, de sus padres, de su cónyuge o de su propia tendencia. Sin embargo, yo espero que después de que ustedes lean este mensaje, puedan decir también que son Judá. Inmediatamente después de Leví, aparece Judá. Esto significa que Cristo vino. Hoy en día, nuestro Cristo ha dejado de ser el león joven; El es el león que descansa reclinado. Cuando el apóstol Juan lloraba porque nadie era apto para abrir el manuscrito del misterio de Dios, un anciano le dijo: “No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos” (Ap. 5:5).

Este versículo no dice que nuestro Cristo vencerá, sino que ya ha vencido. El capturó la presa y la devoró. ¡Aleluya, todos los enemigos fueron devorados por Cristo! Hoy en día, Cristo no es el que lucha, sino el que está recostado, el que descansa sentado en los cielos. Si usted llega a ver esto, se olvidará de sus enemigos, su ira y los trastornos causados por los padres y los hijos, y dirá: “¡Aleluya, Señor, te adoro y te alabo! Tú eras el león joven y el guerrero; pero ahora descansas en los cielos como león victorioso, y yo participo de todo lo que has logrado”.

Nótese que, según el hebreo, el versículo 9 reza: “Se encorva, se echa como un león y como una leona”. ¿Por qué habla este versículo primero de un león y luego de una leona? El león joven lucha, gana la victoria, y el hecho de que se recueste es señal de que el león combatiente obtuvo la victoria, devoró la presa y ahora descansa satisfecho. Aquí tenemos, primeramente el león joven y luego al león echado. ¿Qué significa la leona? Significa que el león está a punto de producir muchos cachorros. Por tanto, Cristo no sólo es el león que lucha y el león que descansa, sino también la leona que se reproduce. Cristo es nuestra leona madre, y nosotros somos Sus cachorros. En el mensaje anterior, vimos que llegamos a ser sacerdotes. En este mensaje, debemos ver que también llegamos a ser cachorros. Cuando el enemigo lo perturba, usted debe darse cuenta de que usted es un cachorro de león. Deje que el enemigo nos desafíe en todo lo que quiera. No sólo somos sacerdotes, sino también leones. Cristo es la leona fértil que nos ha engendrado como sus muchos cachorros.

Dice en la última parte del versículo 9: “¿Quién lo despertará?”. En algunas versiones reza: “¿Quién se atreverá a despertarlo?”. Es decir: “¿Quién se atreverá a desafiarlo?”. Hoy en día, no sólo Cristo es el león, sino que también nosotros somos leones. (Extracto del mensaje 99 del Estudio-vida de Génesis por Witness Lee, LSM)

Mas información acerca de la iglesia en Padre las Casas, llámenos al fono (45)2732732 - 988078475 

 escribanos en la pestaña azul a su izquierda

 

Leer más ...

JUNTO A UN RÍO

JUNTO A UN RÍO

 

Cuando Ezequiel vio las visiones, él estaba junto a un río. Él dice en el capitulo 1:1 "Estando yo entre los cautivos junto al rio Quebar". El río Quebar representa el poder del enemigo para dañar al pueblo de Dios (cfr. IsQuebar significa "fuerte, muchos, poderoso". Este río, el río de Babilonia, indica que Babilonia era fuerte y poderosa, por lo cual representa el poder de Babilonia que es contrario al pueblo de Dios. En la actualidad, "el río Quebar" es la corriente satánica de la era presente que aleja de Dios a las personas arrastrándolas a Babilonia. En el libro de Ezequiel hay dos ríos: el río Quebar, mencionado en el capítulo 1, y el río que fluye desde el templo, mencionado en el capítulo 47. 

 
 

El río Quebar aleja de Dios al pueblo de Dios, pero el río que fluye desde el templo introduce a las personas en la vida de Dios. Debemos comprender que estos dos ríos todavía están en la tierra hoy. Un río es la tendencia, la dirección, la corriente, de este mundo. Éste es el río de Babilonia, el río en el mundo caído, el cual arrastra a las personas lejos de Dios. ¡Alabamos al Señor porque hay otro rio, y todo aquello adonde llegue este río vivirá! Al presente hay dos ríos que corren. Un río es de este mundo el otro río es de la Tierra Santa. Un río arrastra a las personas lejos de Dios; el otro río lleva a las personas de regreso a Dios en vida.

 

 

Un río destruye el edificio de Dios; el otro río edifica la morada de Dios. ¿Junto a cuál río está usted: el río Quebar o el río que fluye desde la morada de Dios? Aunque usted diga estar junto al rio de agua viva que sale de la morada de Dios, quizá todavía conserve algo de la dirección de esta era, de la tendencia del mundo actual. Si todavía se encuentra sujeto a la tendencia del mundo actual, entonces no está junto al río de agua viva sino junto al río Quebar, y no está en la Tierra Santa sino tan la tierra de los caldeos. 

 
 

Cuando los cielos le fueron abiertos a Ezequiel, el estaba junto al río Quebar, pero no estaba en dicho río. Muchos del pueblo de Israel habían sido muertos por el ejército babilónico; otros habían muerto a causa de la hambruna, las enfermedades y los animales salvajes. No obstante, no todo estaba perdido, pues Dios todavía había dejado algo de “tierra seca" junto al río que arrastraba a Su pueblo lejos de Sí. Al darles esta "tierra seca", Dios les permitió continuar vivos y ser resguardados. Esto indica que la gracia de Dios permaneció con Ezequiel, con el rey Joaquín y con muchos otros que habían sido llevados al cautiverio. Si ellos no hubieran estado en las riberas del río Quebar, sino en el río mismo, todos habrían perecido. Debido a la gracia de Dios, ellos todavía podían vivir junto al río en la tierra de cautiverio. Aunque no podían vivir en Canaán y, por ende, no podían disfrutar de la abundancia de la gracia en Cristo, todavía podían disfrutar de cierto grado de misericordia en la tierra de cautiverio. 

 
 

Las visiones que constan en el libro de Ezequiel son requeridas con urgencia por los cristianos de hoy y por la iglesia actual. Cuanto más contacto al Señor y tengo comunión con Él, y cuanto más observo la situación actual, más comprendo que las visiones de Ezequiel son mensajes de Dios para la era presente. Las visiones que Dios le dio a Ezequiel estaban dirigidas a un pueblo que se encontraba en cautiverio junto al río Quebar.

 

 

En la actualidad, la mayoría de los hijos de Dios también se encuentran en la tierra de cautiverio. En lugar de permanecer en Cristo, quien es la buena tierra de Canaán, ellos han caído en cautiverio en Babilonia, donde no viven a Cristo apropiadamente ni continuamente y donde no disfrutan las riquezas de Cristo. Ésta sus la condición general en que se encuentran los cristianos hoy. Por esta razón, creo firmemente que las visiones del libro de Ezequiel  atienden a las necesidades del pueblo de Dios en la actualidad. (Extracto del Estudio-vida de Ezequiel, mensaje 2 por Witness Lee, LSM)

 

 

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las Casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475 

 escribanos en la pestaña a la izquierda

 

 

 

 
Leer más ...

SALTA PARA VIDA ETERNA

SALTA PARA VIDA ETERNA

El verdadero avivamiento es un asunto de fluir, de burbujear. Veamos nuevamente Juan 4:14 “Más el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él un manantial de agua que salte para vida eterna”. Una fuente de agua se caracteriza por un fluir continuo. Lo que no fluye no puede ser una fuente. Es más bien como el mar Muerto, que no tiene ningún reboso. Cuando bebemos del agua viva, se convierte en nosotros en una fuente de agua que salta para vida eterna. La frase “salta para vida eterna”, es difícil de entender. No creo que ningún cristiano, aún entre nosotros, pueda entenderlo plenamente.

¿Qué significa saltar para vida eterna? ¿Se refiere al presente o a la eternidad? ¡Se refiere a ambos! Pero ¿qué significa decir que el agua viva fluya ahora para la vida eterna? Esto es un misterio. El fluir del agua viva, el salto de esta agua, siempre nos lleva a una situación en la cual hay una plenitud de vida. Según mi experiencia, cuando el agua de vida fluye de mi interior, soy llevado a una situación llena de vida. Este es el significado de que el agua viva salte para vida eterna.

Supongamos que visito a un hermano en su casa. Sin embargo, en todos los aspectos me porto de manera bruta, seca, fría y muerta. Si tal es el caso, no habrá ningún salto para la vida eterna. Por el contrario, este hermano y yo seremos arrastrados cada vez más hacia abajo, hacia la muerte. Pero si voy de camino a casa de este hermano, y hago fluir el agua de vida por medio del hablar, el agua saltará de mí para la vida eterna. Entonces al visitarle, el agua de vida seguirá fluyendo. Por el fluir del agua de vida, seremos llevados a una condición llena de vida. De una manera práctica, éste es el significado del agua que salta para la vida eterna. (Extracto del mensaje 45 del Estudio-vida de Exodo por Witness Lee, LSM)

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las Casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475 

 escribanos en la pestaña a la izquierda

Leer más ...

ASADO AL FUEGO, NO CRUDO, NO HERVIDO EN AGUA

Éxodo 12:9  Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego...

La carne del cordero pascual se comía para recibir el suministro de vida (12:8-10). Pasa lo mismo con el Señor Jesús como cumplimiento de la tipología. Cada evangelio habla de la sangre de Cristo. No obstante, el Evangelio de Juan afirma que la carne de Cristo es comestible. En Juan 6:53, el Señor Jesús dice que debemos comer la carne del Hijo del Hombre, y en el versículo 55, El declara: “Mi carne es verdadera comida”.

Esta carne representa la vida de Cristo. La vida de Cristo es comestible; es nuestro suministro de vida. Esto se menciona en el Evangelio de Juan, debido a que este evangelio, en contraste con los demás, se centra en la vida. Por lo tanto, este evangelio revela que la sangre de Cristo redime y que la vida de Cristo suministra. ¡Aleluya, tenemos la sangre del cordero para la redención, y su carne para el suministro de vida!

1. Asado en el fuego

En Exodo 12:8,os hijos de Israel recibieron la instrucción de comer correctamente la carne del cordero pascual asada en el fuego. El fuego aquí representa la ira santa de Dios ejercitada en el juicio. Cuando Cristo estaba en la cruz, el fuego santo de Dios lo juzgó y lo consumió. Salmos 22:14 y 15 dice: “Mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar”. Luego El gritó: “Tengo sed” (Jn. 19:28), porque El estaba siendo quemado por el fuego santo del juicio de Dios.

2. No crudo

En Exodo 12:9 los hijos de Israel recibieron el mandato de no comer el cordero crudo. En la actualidad los que no creen en la redención de Cristo intentan comerlo “crudo”. Esto significa que consideran a Cristo como un modelo o ejemplo que ellos pueden imitar en su vivir humano. Efectivamente, hacer esto significa comer el cordero pascual crudo.

3. No hervido en agua

Además, los hijos de Israel no debían comer el cordero hervido en agua (12:9). Comer a Cristo “hervido en agua” significa considerar su muerte en la cruz no con miras a la redención, sino como el martirio. Actualmente pocos creen que Cristo murió como Redentor. Según ellos, El fue perseguido por el hombre y murió como mártir, sacrificándose por Sus enseñanzas. Aplicar la muerte de Cristo de esta manera equivale a comer el cordero hervido en agua. Ser hervido en agua significa pasar por sufrimientos, pero no por el sufrimiento del fuego santo. Este tipo de sufrimiento es simplemente la persecución.

Hoy la gente toma a Cristo de tres maneras. Como cristianos fundamentalistas, creemos que Cristo sufrió en la cruz por nosotros bajo el juicio de Dios. El fue quemado y “asado” por el fuego santo de la ira de Dios. Como nuestro Redentor, El fue juzgado por nosotros. Esto es tomar a Cristo asado por fuego. Esta es la manera correcta y ordenada por Dios. Una segunda manera, que proponen los modernistas, consiste en tomar a Cristo “crudo”. Esto es tomarlo como un ejemplo e imitar la manera en que El se comportaba. La tercera manera consiste en tomar a Cristo “hervido”. Esto es considerar la muerte de Cristo en la cruz como persecución y martirio, y no como muerte para nuestra redención.

¿Cómo toma usted a Cristo: asado, crudo o hervido? Si usted cree que Cristo murió en la cruz como mártir por la persecución de los hombres, entonces usted come el cordero pascual hervido en agua. No obstante, si usted cree que El murió como nuestro redentor, que fue asado por el fuego santo de Dios, entonces usted lo come asado. (Extracto del mensaje 23 del Estudio-vida de Exodo por Witness lee, LSM)

Mas informacion acerca de la iglesia en Padre las casas, llamenos al fono (45)2732732 - 88078475  

o escribanos en la pestaña izquierda

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS

Categorias

Links

Social

Mas links

Preguntas / Cerrar
1000 caracteres restantes
Si no puede enviar el mensaje, limpie el historial de su navegador