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El Señor no quebraría la caña cascada
ni apagaría el pábilo humeante

El versículo 20 (Mateo capítulo 12), una cita adicional de Isaías, dice: “La caña cascada no quebrará, y el pábilo humeante no apagará, hasta que saque a victoria el derecho”. Cristo, como Aquel que es ungido con el Espíritu, no vocearía en las calles, no quebraría la caña cascada, ni apagaría el pábilo humeante. Esto indica que aunque El era rechazado y recibía oposición, todavía estaba lleno de misericordia. Los judíos que se le opusieron eran como cañas cascadas y como pábilos humeantes. Los judíos solían hacer flautas de caña. Cuando una caña estaba cascada, la quebraban. Además, hacían mechas de lino que quemaban aceite. Cuando se agotaba el aceite, la mecha humeaba y la apagaban.

En el pueblo del Señor algunos son como cañas cascadas, las cuales no pueden producir sonido musical: otros son como pábilos humeantes, las cuales no pueden producir una luz resplandeciente. No obstante, el Señor no quebrará las cañas cascadas ni apagará el pábilo humeante. A pesar de que el Señor fue rechazado, seguía siendo misericordioso. Pues no quebraría ni aun a aquellos que fueran cañas cascadas, ni apagaría a los que fueran mechas humeantes. Por el contrario, El seguiría teniendo abierta la puerta de la misericordia y de la gracia para ellos. Aun hoy entre Sus seguidores y creyentes, hay muchos que han llegado a ser como una caña cascada, incapaces de producir un sonido musical. Todas esas cañas cascadas debían ser quebradas y tiradas, pero Cristo no hará esto. Además, aunque muchos de Sus creyentes, como mechas para aceite, no producen una luz resplandeciente y por ello debían ser apagadas y tiradas, tampoco haría esto. Pero en cambio, El es misericordioso.

No importa cuánta oposición, persecución o ataque reciba, este Rey celestial sigue siendo misericordioso. El es un Salvador real, lleno de misericordia. Aunque uno lo rechace hoy, El continúa siendo misericordioso. Si mañana usted dice: “Señor Jesús, me arrepiento”, El lo recibirá amorosamente. ¡Cuán misericordioso es el Salvador! Nunca quebrará la caña cascada ni apagará el pábilo humeante. En cambio, El esperará hasta que recibamos Su misericordia y gracia.

Extracto del mensaje 32 del Estudio-vida de Mateo por Witness Lee  www.lsmespanol.org/

 

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